Reparación de Goteras y Humedades en Aranda de Duero

Con días de niebla y noches de helada, el tejado pasa el invierno mojado y frío: la gotera puede venir de una teja que el hielo ha abierto, no solo de la última tormenta.

Desván con la madera del tejado manchada de humedad junto a una teja rota por la que entra luz

En Aranda de Duero muchas goteras no aparecen con una tormenta, sino después de una racha de días grises. Las nieblas del valle del Duero pueden quedarse sobre la ciudad varios días seguidos, y en ese tiempo la cubierta no llega a secarse. Si además hiela por la noche, el agua que ha empapado una teja porosa se congela dentro, la pieza se abre y la siguiente lluvia ya encuentra el camino. Cuando ves una mancha en el techo, lo que hay que buscar es esa grieta, la teja movida o el remate abierto por donde entra el agua, que casi nunca está justo encima de la mancha.

Dónde suele entrar el agua según la casa

En el casco histórico, el de las bodegas subterráneas bajo las calles, abundan los edificios antiguos con tejado de teja curva sobre estructura de madera. Ahí las entradas típicas son las tejas partidas o desplazadas, las cumbreras con el mortero suelto y los encuentros con chimeneas y paredes medianeras. El agua corre por la madera y sale lejos de donde entra, así que hay que revisar desde arriba y, si se puede, también desde el bajo cubierta.

En los barrios más nuevos y en los chalets de alrededor, el problema suele estar en los detalles: una lima mal resuelta, el babero de una chimenea que se ha despegado, un canalón que rebosa porque se ha llenado de musgo y hojas, o el encuentro entre el tejado y una terraza. Son puntos pequeños que dejan pasar mucha agua.

Cortar la entrada, no pintar la mancha

Una vez localizado el punto, se repara ahí: se cambia la teja, se rehace el remate o se corrige el canalón. Pintar el techo o poner silicona desde abajo solo esconde la humedad mientras la madera y el aislamiento siguen mojándose. Si después de una semana de niebla o de unas noches de helada ves que la mancha crece, cuéntanos dónde está y desde cuándo la notas.

¿Qué incluye Reparación de Goteras y Humedades en Aranda de Duero?

  • Inspección de la cubierta y del bajo cubierta para localizar la entrada de agua
  • Reparación del punto de entrada: teja, lima, remate, canalón o chimenea
  • Revisión de la madera y del aislamiento que se han mojado
  • Prueba con agua cuando hace falta confirmar que la entrada está cortada

Preguntas frecuentes sobre Reparación de Goteras y Humedades en Aranda de Duero

¿Por qué aparece la gotera después de varios días de niebla y no con la lluvia?

Porque la niebla mantiene la cubierta húmeda mucho tiempo y la teja porosa se empapa. Si además hiela de noche, el agua de dentro de la pieza se congela y la abre, y a partir de ahí deja pasar el agua. Por eso la gotera se nota tarde, cuando la humedad ya ha atravesado la teja y ha llegado a la madera.

En una casa antigua del casco histórico, ¿hay que levantar todo el tejado para arreglar una gotera?

No necesariamente. Si la estructura está sana y el problema está en una zona concreta, se repara esa zona: se cambian las tejas, se rehace la cumbrera o se sella bien un encuentro. Si al revisar aparecen maderas podridas o la teja está mal en buena parte de la cubierta, entonces conviene plantear un retejado.

¿Cómo sé si la humedad de la última planta es una gotera o condensación?

La gotera sale en un punto concreto y coincide con lluvia, niebla prolongada o deshielo. La condensación aparece repartida en techos fríos y esquinas, y empeora cuando la casa se calienta y no se ventila. A veces se dan las dos a la vez, así que conviene revisar el tejado antes de achacarlo todo a la condensación.

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