Reparación de Goteras y Humedades en Briviesca

En La Bureba el viento mueve las tejas y la helada parte las que están cuarteadas; en las naves, la chapa vieja y el fibrocemento acaban abriéndose por los solapes.

Desván con la madera del tejado manchada de humedad junto a una teja rota por la que entra luz

Briviesca está en mitad de una comarca agrícola y abierta, sin apenas nada que frene el viento. Eso se nota en los tejados: las rachas levantan y desplazan las tejas, sobre todo en aleros y cumbreras, y la helada termina de partir las que ya estaban cuarteadas. Una teja que se ha corrido un par de centímetros basta para que el agua entre con la siguiente lluvia, y como corre por debajo, la mancha suele aparecer lejos de ese punto. Por eso, antes de tocar nada, hay que encontrar por dónde entra.

Casas del centro y viviendas de alrededor

En el centro, alrededor de la plaza mayor y por las calles del trazado en cuadrícula, quedan muchas casas antiguas con tejado de teja. Ahí las goteras suelen venir de tejas rotas o movidas, de cumbreras con el mortero abierto y de los encuentros con chimeneas y con la casa de al lado, donde dos tejados se juntan y el agua busca la junta. En las viviendas unifamiliares de alrededor, los puntos débiles suelen ser las limas, los remates de chimenea y los canalones, que con el viento acumulan hojas y polvo del campo.

En las naves y almacenes de la comarca es habitual encontrar chapa vieja y fibrocemento. Con los años, la chapa se oxida en los solapes y alrededor de los tornillos, y las placas de fibrocemento se fisuran por un golpe o por la helada. El agua entra por esas aberturas y gotea sobre el grano, la maquinaria o el material guardado. Ojo con subir a mirarlo: una placa de fibrocemento viejo no aguanta el peso de una persona, y es una de las caídas más frecuentes en este tipo de cubiertas.

Tanto en una casa como en una nave, lo que corta la gotera es encontrar la entrada y repararla ahí. Si notas una mancha nueva después de unos días de viento o una gotera en el almacén, cuéntanos qué tipo de cubierta es y dónde aparece el agua.

¿Qué incluye Reparación de Goteras y Humedades en Briviesca?

  • Inspección de la cubierta y del bajo cubierta para localizar la entrada de agua
  • Reparación del punto de entrada: teja, lima, remate, canalón o chimenea
  • Revisión de la madera y del aislamiento que se han mojado
  • Prueba con agua cuando hace falta confirmar que la entrada está cortada

Preguntas frecuentes sobre Reparación de Goteras y Humedades en Briviesca

Después de un día de mucho viento tengo una gotera, ¿qué ha podido pasar?

Lo más probable es que el viento haya movido o levantado alguna teja, o que haya abierto un remate de la cumbrera o del alero. Desde la calle a veces se ve una pieza descolocada. No subas tú al tejado: con viento y con la teja mojada es muy fácil resbalar.

¿Se puede arreglar una gotera en una nave de fibrocemento sin cambiar toda la cubierta?

Depende del estado de las placas. Si el agua entra por una placa concreta o por un solape, a veces se resuelve en esa zona. Si las placas están cuarteadas en muchos puntos, la reparación puntual dura poco y conviene valorar la sustitución. Ten en cuenta que el fibrocemento antiguo puede contener amianto, así que no se corta, se lija ni se taladra a la ligera.

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